Mundo ficciónIniciar sesiónGuido sintió su celular vibrar en el bolsillo y respondió de inmediato.
—Estamos a menos de cien metros, llegamos enseguida. —Escuchó decir a Malena antes de que cortara la llamada, tan intempestivamente como la había iniciado.
Ángelo y Malena habían dejado el coche a una calle de distancia y se acercaban por los callejones, en silencio. Ya estaba casi oscuro, así que no había un momento mejor. Llegaron junto a Guido y este solo le extendió el pequeño dispositivo en el que se







