Mundo ficciónIniciar sesiónEra delicioso sentirlo. Sí, quizás fuera una alucinación, quizás fuera un sueño, pero cualquiera que fuera la forma de tener a Leo, Mía la agradecía. Sentía que las luces danzaban al borde de sus ojos aun cuando los tenía cerrados, sobre su cabeza el techo se perdía, dejando paso a una madrugada llena de estrellas, y sobre su cuerpo el cuerpo de Leo se movía despacio.
Alargaba la mano y aun así no pod&i







