Mundo ficciónIniciar sesiónMía apretó los puños y respiró hondo antes de atreverse a entrar en la cocina. Adentro se escuchaban las risas de Guido, Santiago y Sam junto a los pequeños gimoteos de Liam, que probablemente ya estaba pidiendo su desayuno a gritos. Se asomó a la puerta y todos la recibieron con sonrisas.
—¿Cómo estás? —preguntó Sam levantando una ceja divertida.
—Con un panal de abejas en la cabeza…







