Mundo ficciónIniciar sesiónSantiago trastabilló al entrar a la cocina y a Guido se le fue una carcajada involuntaria. Lo vio ir hasta el fregadero y meter la cara bajo el agua de la llave, intentando desperezarse.
—¿Por cuántas vas? —le preguntó.
—Por dos…
—Aguántate que yo soporté dos y media.
Santiago hizo un gesto de asco mientras le recorría un escalofrío.
—¡Aaaggggh! ¡Voy a te







