Mundo ficciónIniciar sesiónLeo abrió los ojos al sentir la presión sobre uno de sus muslos. El sol se estaba yendo y la tormenta parecía haber cedido un poco, pero todavía podía sentirse el aullido del viento opacado por el grosor de los cristales. Miró a un lado y encontró el rostro de Mía muy cerca del suyo, estaba profundamente dormida, con una pierna enroscada entre las suyas y la cabeza apoyada en su hombro.
Trató de sacar el brazo pero solo log







