El otro día alguien me comentó que no necesita ser querido. Que tiene cariño y compañía pero que no es una necesidad, sino una suerte. Cómo le envidio. Creo que los seres humanos nos dividimos entre quienes tienen esa seguridad, ese sentirse a salvo desde siempre, y quienes, por las circunstancias que sean -infancias tormentosas o decepciones varias- nos pasamos la existencia mendigando el amor. O el sustituto del amor que canta Madonna (The substitute for love).
Cuánta gente busca la gloria, l