–– ¡Leah, te extrañe muchísimo! –– Emma corrió hacia mí para recibirme con un abrazo –– ¿Y Gabriel? Prometió traerme una barra de chocolate.
–– Gabriel estaba cansado y se fue a su casa, pero como te prometió el chocolate, mira.
Abrí mi cartera y extraje muy despacio lo que tanto ansiaba Emma.
Emma comenzó a saltar de alegría, y Madison no paraba de reír al verla tan contenta por una simple barra de chocolate.
–– Me alegra que hayas regresado –– Madison se levantó del sofá y tomo las llaves pa