— No pudiste haberme hecho esto, realmente estaba asustada.
— Todo fue acordado, así que no puedes enojarte conmigo. Emma fue cómplice también.
— Eres mi amiga, nunca te haría una broma pesada.
— De dónde sacas que esto ha sido una broma. Date cuenta que fue una sorpresa, a poco no te alegra que este aquí.
— Por supuesto que sí.
Las bromas pesadas siempre las he detestado, realmente me asusté cuando escuché los ruidos en la habitación, pero al final todo estaba en orden.
— Tanya y por qué no me