—Me encanta ese labial.
Todas quitaron su mirada de la revista para fijarla en mí. De pronto, Isamar se levantó dijo unas palabras que no entendí y luego se fue caminando hacia las maquinas.
—¿Dije algo malo?
Las niñas se miraron entre sí.
—No, Isamar es así. Ahora dijiste que te encanta esto —dijo señalando el labial impreso en la revista—. Cuéntanos como se aplica.
Encantada por la invitación me senté junto a ellas y poco a poco les explique los segmentos, les hable un poco de moda y le descr