Mundo ficciónIniciar sesiónEl salón privado del Hotel Métropole en Bruselas olía a tabaco cubano y decisiones que cambiarían el panorama criminal europeo durante la próxima década. Clara observó las caras reunidas alrededor de la mesa de caoba bruñida—siete hombres y dos mujeres que controlaban todo desde tráfico de armas hasta lavado de dinero en quince países—y comprendió que este momento definiría si el imperio Terá







