Mundo ficciónIniciar sesiónEl cheque descansaba sobre la mesa de caoba pulida como una serpiente enroscada, esperando el momento preciso para atacar. Los números escritos en tinta negra parecían brillar con una luz propia bajo el candelabro de cristal que colgaba sobre nuestras cabezas, cada cero un recordatorio de exactamente cuánto valía mi futuro en el mercado actual.







