—Déjame arroparte.
—¿¡Qué!? —pregunta con total incredulidad.
—Creo que me escuchaste bien —dice Alfa Ace como si fuera algo normal que hiciera cada día.
Soraya envuelve la manta y lo sostiene sobre su pecho cuando él intenta quitárselo del cuerpo.
—No, no puedes hacer eso. Puedo irme a dormir sola.
—Soy muy consciente de ello, pero de todas formas quiero arroparte. —Se sienta en la cama, y su alma sale de su cuerpo.
«Él realmente está haciendo esto...»reflexiono para sus adentros.
—¡Alfa Ace!