La explosiva insistencia del enlace mental la despertó esa mañana a Helena. Tenía los ojos todavía cerrados y como no tenía intenciones de despertarse pronto, instintivamente abrió el enlace.
"Hola." Ella graznó adormilada.
"Buenos días, cariño."
Esta voz
Esa convincente voz de barítono era una voz que reconocería en cualquier lugar y en cualquier momento.
No pertenecía a nadie más que a su pareja.
Cada idea de volver a dormir después de abrir el enlace se borró de su mente y saltó de la cama,