—Tu baño está listo —Helen le anunció a al rey en su habitación.
—Prepara mi ropa. Encontrarás mi ropa sucia. Sácala y lávala —ordenó y desapareció en el baño.
Helen se quedó allí, jodidamente nerviosa. Miró la puerta del baño que se cerró detrás del rey y suspiró.
Ella no estaba acostumbrada a todo eso. Nunca en su vida había tenido que servir a nadie. Ella una futura Alfa y hace solo unos días, tenía sirvientes atendiendo todas sus necesidades. Todo eso cambió en un abrir y cerrar de ojos. Est