El rey Ares pensó que tener sexo con Tatiana sacaría a Helena de su mente. Pensó que eso lo haría dormir sin pensar ni preocuparse por ella, pero se dio cuenta de que estaba equivocado.
Helena estuvo en su mente todo el tiempo que folló a Tatiana e incluso ahora que se estaba bañando, estaba pensando en ella. Preocuparse por cómo estaba ella y él en realidad se estaba bañando para ir a liberarla él mismo del calabozo.
Helena le había robado el corazón. Ella había cautivado su mente. Lo hechizó.