«Tatiana, ven. Vístete lo más ligera posible».
Esas palabras han estado resonando en la mente de Tatiana durante los últimos diez minutos y dejaban una gran sonrisa en su rostro cada vez que aparecían.
El rey Ares la había convocado después de casi semanas de tratarla como si no existiera.
Él la extrañaba. Quería tocarla, sentirla. Tener sexo con ella.
Eso pensó ella.
Se había puesto el vestido más ligero de su armario y un camisón negro transparente. Sin sujetador. Ella estaba parada fren