Las mismas palabras de Mía, se le vinieron a la mente a alfa Ace cuando Valencia dijo eso.
Diablos, incluso las suyas, acompañadas de mucha vergüenza y autodesprecio. Siente que su autocontrol se desvanece.
Ya dejó que una mujer le hablara así a su alma unida, y estaría maldito si permitiera que otra degradara a Soraya de la misma manera.
Era hora de poner fin a esto antes de que vaya demasiado lejos.
—¡Está bien, ya hemos llegado muy lejos! —espeta enfadado—. Primero, recuerda con quién estás