La reunión con Alfa Mason había terminado.
El rey Ares había visto y hablado con la hija de quien se rumoreaba que su padre había encerrado toda su vida en el castillo en contra de su voluntad y concluyó que los rumores eran mentiras.
La chica con la que habló no parecía alguien que estuviera siendo abusado de ninguna manera. Hablaba elocuentemente y tenía una gran sonrisa. Lo único que le molestaba de ella era su naturaleza tímida, pero se había prometido vigilarla para que saliera de su capar