El rey Ares estaba jadeando cuando Leo dejó de hablar.
Todo lo que había dicho no era más que la verdad.
—Ya basta de eso, me imagino que estas aquí para hablar de otra cosa.
Beta Leo asistió. —He notado que tú y Helena parecen llevarse muy bien estos días. Eres amable con ella, te preocupas por ella, la amas —miró a al rey Ares directamente a los ojos como si lo desafiara a intentar negar esos hechos, pero no lo hizo—. Quieres estar con ella. Entonces me pregunto: ¿no puedes simplemente dejar