DANESA
Recuperó la conciencia nuevamente sintiendo que estoy en algo cómodo y acolchonado, sábanas suaves y ambiente apropiado. Me duele un poco la cabeza pero mantengo los ojos cerrados, no quiero abrirlos porque los siento pesados.
—Danesa–escucho su voz que me obliga abrir los ojos —¿Mi amor te sientes bien?
Mis párpados ceden e impacto mis ojos con los de Egan que esta vez son azules, uno muy intenso igual a los míos. Nunca he podido entender el cambio drástico de su iris.
—¿Ey nena, c