DANESA
Siento que se me estanca la saliva en la garganta con la
mirada que Egan me dedican.
—Levántate Danesa—demanda—ya.
Eso hago sin mirarlo, las rodillas me duelen por la caída y
me trago la rabia que siento porque no quiero problemas con nadie.
—Que está pasando aquí Alessia.
Le tiembla todo a esta mujer y conmigo estaba como una
fiera.
—Ella señor que no esta haciendo
nada, es una holgazana y solo estoy cumpliendo con sus órdenes.
—Si está aquí es porque yo lo
demande, que te quede claro q