LA UNICA DE MI VIDA. 1
MAXIMILIANO.
El dolor de cabeza es un taladro constante detrás de mis ojos. Me prometo a mí mismo no volver a tocar el vodka de esa manera. Tengo a Victoria enfrente, mirándome con una mezcla de estupefacción y desconfianza pura tras soltarle mi propuesta. Ella cree que juego, pero yo no tengo tiempo ni paciencia para sutilezas. La resaca me quita el poco tacto que poseo y la ira que me provocó su renuncia sigue ahí, latente, quemándome las entrañas.
—Deja de jugar conmigo, Maximiliano —me suel