VICTORIA
—¿Tanta seguridad tienes? —le pregunto, con una pizca de escepticismo.
—Tengo la certeza de lo que quiero —dice, y su voz baja un tono, volviéndose más íntima—. Yo crecí dentro de una familia, Victoria. Tuve esa estructura hasta el día en que mi padre murió y todo se desmoronó. Sé lo que vale y sé el vacío que deja cuando te la quitan. No voy a permitir que mi hijo, ni los hijos que tengamos, crezcan en el aire, saltando de un infierno a otro.
Me separo un centímetro de su pecho, clava