Cap.149
Cerré los ojos con fuerza, rodando en la cama de un lado a otro, con el silencio molestando más que nada.
Aún veía su rostro, sus expresiones, sus dedos haciendo esa magia… seguía sintiendo las sensaciones maravillosas
y nuevas en mi cuerpo…
Un estremecimiento recorrió mi cuerpo y abrí los ojos, mirando el techo… Un suspiro exasperado dejó mis labios.
¿No fui yo quien dijo que no volvería a dejar que me tocara? ¿Por qué diablos mi cuerpo no me obedecía?
¿Pero sinceramente? ¿Qué delicia