Cap.113 - (Visión de Rodrigo)
El despacho en casa solía darme una sensación de control, pero hoy las paredes parecían estrecharse.
La operación para Milán estaba desplegada sobre mi mesa: itinerarios, perfiles de seguridad del Baile di Milano, dosieres sobre Galvão y sus asociados más cercanos, todo revisado y aprobado por mi equipo.
Cada pieza era un movimiento en el tablero y todo estaba bajo control.
Fue entonces cuando el nuevo hábito, un vicio enfermizo que ya no podía abandonar, se impuso