Cap.107 - Salí de la ducha y me quedé mirándome en el espejo. El rostro que me devolvía la mirada estaba pálido, con los ojos marcados por un cansancio que iba más allá de lo físico.
Era el miedo.
Cogí el bolso con el disfraz, la peluca, las lentillas azules, el maquillaje para ocultar la palidez y crear el lunar falso.
Me transformé en Thalia Martins, candidata a secretaria. Pero los ojos de Thalia, en el reflejo, seguían cargando el peso y el dolor de Mariana.
Cada paso desde el centro comerc