Cap. 104 - (Perspectiva de Mariana)
Me desperté como si me hubieran sacado a la fuerza de un pozo profundo. Me pesaba la cabeza y sentía el cuerpo como si me hubiera pasado por encima una apisonadora.
Parpadeé ante la luz que entraba por las rendijas de la persiana, mientras la confusión del día anterior se posaba en mí como una capa de polvo espesa.
La explosión. El fuego. El olor a quemado que todavía parecía pegado al fondo de mi garganta. Y después… aquí, en la cama.
Su peso encima del mío,