Mundo ficciónIniciar sesiónResulta que vivíamos en el mismo edificio, él un piso abajo, cosa que descubrí de pura casualidad. Al principio pensé que me había confundido, que el ruido venía de otro lado. Pero luego, otro gemido, más fuerte, más desesperado.
Sonaba a dolor, a susto. Dudé. ¿Lo ignoro? ¿Llamo a la puerta? Algo me decía que algo malo pasaba. Marcos Soler, el Tirano inexpugnable, no era de mostrar debilidad. Y si hacía esos ruidos, la cosa era seria. Me acerqué a su puerta, con el miedo metido en el






