57. Lo quieras o no
Anthony no necesitaba saber quién era el hombre, su tono demandante lo dejaba claro. La tensión en el cuerpo de Isla lo confirmaba.
—¿Perdón? —preguntó, fingiendo no entender. No era tonto, sabía que estaba en desventaja; con Isla entre sus brazos, no iba a dar batalla. Además, eran demasiados hombres para él solo.
Entregar a Isla sin resistirse era lo más aconsejable; sin embargo, ni siquiera contempló esa posibilidad.
—He dicho que me la entregues —gruñó Frederick con impa