Antonio también se hospedó en un hotel y fue al departamento de Eduardo a hacer guardia por si los veía, pero pasó horas esperando y nadie salió.
En ese departamento no vivía nadie, porque Eduardo se había cambiado a uno más grande para vivir con Alicia y su hermano.
Antonio se armó de valor y fue a golpear la puerta, pero nadie salió, así que decidió seguir esperando a que llegaran. Pasaron dos horas más y nadie llegaba, y se le ocurrió ir a la universidad donde estudiaba el doctorado Eduardo.