La cita entre Raúl y Margarita fue todo un éxito, él fue todo un caballero y le tomó la mano pidiéndole que fuera su novia, ella se puso nerviosa, pero aceptó y sellaron su compromiso con un beso.
Al otro día Antonio solo vió el rostro de Margarita para saber que ella estaba contenta y que todo había salido bien. Al almuerzo Raúl llego con flores y le contaron a todos que estaban de novios. Los hermanos de Margarita y Benjamín se alegraron mucho, porque Raúl los cuidaba y jugaba con ellos.
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