**MAGNUS**
“Esta mujer no solo le quitó el apellido y los millones a su padre; se los comió vivos frente a las cámaras sin parpadear una sola vez”.
El silencio del ascensor privado al subir de vuelta al último piso era casi sofocante. Las puertas metálicas apenas se abrieron y no le di tiempo a pisar la alfombra del vestíbulo. La tomé de la cintura con una ruda opresión, levantándola en vilo con una fuerza cruda que le arrancó un risueño jadeo de la garganta, y la metí a mi despacho personal ce