**AMARA**
“Creer que cuatro paredes de mármol en Suiza pueden frenar mi obsesión es el error más ingenuo de Magnus”.
El chasquido del cerrojo retumbó en la habitación del ala oeste como una bofetada. Me quedé en mitad de la alfombra con el abrigo negro abierto, sintiendo la rabia líquida subirme por la garganta a la par de un cansancio físico brutal. La alcoba era un despliegue de lujo gélido: ventanales blindados de piso a techo, una chimenea encendida y una cama de roble oscuro que apestaba a