**AMARA**
Su boca descendió sobre la mía con una violencia contenida que rozaba lo criminal, devorando mi insolencia con una urgencia primitiva nacida de unos celos brutales que ya no pretendía sofocar bajo el uniforme. Su lengua invadió mi territorio con posesividad rústica, mientras una de sus manos soltaba mi muñeca para deslizarse bajo la seda de mi vestido, desgarrando sutilmente la costura lateral para ganar acceso a la hipersensibilidad de mis caderas desnudas. Sus dedos se clavaron en m