**MAGNUS**
Colgué la llamada de Donny con una parsimonia letal, soltando un suspiro cargado de puro fastidio. Amara me miraba desde el otro lado de la mesa del pub, con las piernas cruzadas sobre la madera grasienta y una picardía desquiciada bailándole en los ojos verdes.
—¿Qué pasa, magnate? —soltó con esa risa limpia, afilada como un bisturí—. ¿El principito de Mayfair viene a quemar tus juguetes viejos?
—Ese infeliz no sabe ni prenderme fuego a un cigarrillo, Sterling —masqué, mi voz salien