**MAGNUS**
“Promesa es promesa. Si la mocosa quería conocer el fango de donde salí, le iba a dar un baño de realidad sin filtros”.
Apenas el juez dio el martillazo, Donny nos abrió paso entre la marea de periodistas que gritaban preguntas estúpidas. Subimos al coche blindado y no paramos hasta llegar al aeródromo privado. Dos horas después, el jet del consorcio nos dejaba en el asfalto gris de Glasgow, bajo un cielo plomizo que amenazaba con soltar una tormenta de las feas.
Lejos de los palacio