Después de separarse de Kiyan, Kion y Edel prácticamente corrieron hacia el ascensor, ninguno dijo nada mientras eran llevados hacía el ultimo piso, decidiendo que empezarían por ahí para liberar a quienes pudiera; sin embargo, lo que les recibió fue un escenario bastante desalentador.
Los lobos que se encontraban en ese piso no se veían bien, muchos de ellos simplemente estaban recargados contra las paredes de las celdas donde estaban, sus miradas completamente perdidas en la nada, ni siquiera