57. El Regreso de su hijo
—Ellos pueden mover influencias, pueden gritar, pueden manipular. Pero esta vez la ley está de tu lado. Y más importante aún, tu hijo está de tu lado —La voz de Eryx resonó suave, firme, como una brisa que trataba de calmar un incendio.
Shaya desvió la mirada, intentando mantener el control. Sus manos temblaban apenas, y la respiración le salía entrecortada, casi como si el aire le pesara.
—Lo sé… solo que… —su voz se quebró un poco —no puedo dejar de pensar en cómo lo estuvieron tratando. E