30. El Reflejo del Poder
Eryx Allen acababa de sentarse en el sillón de la vicepresidencia. El cuero oscuro de aquel asiento parecía haber sido diseñado para él, para su arrogancia y calma calculada. Había esperado demasiado por este momento, demasiado tiempo midiendo a sus enemigos, tejiendo alianzas, dejando que Santiago se confiara en su propio poder. Ahora, con un simple movimiento de su mano, Eryx ya no era solo un observador del imperio de Moore, sino un actor principal.
Desde la enorme ventana de su oficina podí