Corro de un lado a otro en mi pequeño departamento,
¡Mí departamento!
Mi sueño hecho realidad. Con todos mis ahorros me había comprado un pequeño departamento en la zona tranquila de Queens. Era pequeño, sí, pero era mío… todo mío. Cada cosa que había aquí era un grito a mi independencia y, por fin a mi libertad. Aunque, por estos días, lo estoy compartiendo con una bella señorita, que tiene un padre descerebrado...
—Deja de darte tantas vueltas, Shanny que me mareas.
—Es que no encuentro mi ce