Por: Louise Connelly Shaw Dumas
Mi último día en casa antes de viajar a mi nueva parada, me la estaba pasando fenomenal, junto a mi mamita viendo una de las tantas series coreanas que me ha dado por ver desde que volví de Dublín.
—Es que ese rey es un idiota, ¿Cómo que decirle que si no lo logra le va a cortar ambas manos?
—Es que él sabe que lo va a lograr, mamita. Mira, lo acaba de decir en sus pensamientos.
—Ah, por lo menos esa bruja no mató a su pequeña amiga.
Suspira aliviada y a mí me da