Despierto con un fuerte dolor de cabeza. Veo a Louise muy apegadita a mí y aunque la imagen es enternecedora, mi cuerpo me pide expulsar al alien que llevo dentro. Intentando no despertarla y… no vomitar en el intento, me levanto de la cama y ahí si… corro al baño.
Creo que ya no me puedo maldecir, cuando expulso todo lo que tengo en mi interior y me reprendo nuevamente como la vez que me emborraché con Rocío.
—¿Cuándo mierda vas a entender, Shannon Dumas? Eres bar tender, sabes lo que provoca