Me di incontables vueltas en la cama sin poder pegar un ojo, es que ahora que tenía mis recuerdos en la cabeza me sentía peor de lo que ya estaba cuando me enteré que me casé con el descerebrado sin entender nada.
Necesitaba beber algo, así que me levanté de la cama y caminé descalza para salir de mi habitación.
Lo que no me esperaba era que al abrir la puerta me encontrara con el descerebrado ese sentado en el suelo y pegado a la puerta. Literal, cayó de espaldas a mis pies.
—Ah… ¿Shannon?