21. Sierra acelera la jaula
La notificación seguía sobre el escritorio cuando salí del despacho a las seis de la mañana.
Caden no la había respondido. Tampoco la había archivado ni comentado qué iba a hacer con ella, que era exactamente el tipo de silencio que en la semana anterior yo habría sabido leer como decisión en proceso. Esta mañana no lo sabía leer así.
Esta mañana el silencio de Caden tenía la calidad específica de algo que todavía no estaba listo para nombrarse, y yo no tenía energía suficiente después de una n