Cap. 89 ¡Mira, Emanuela!
Era como si el pacto solo existiera en el papel que tenían frente a ellos. Pero ese papel… los documentos que Matteo empezó a desplegar eran alarmantemente convincentes. Firmas, sellos notariales antiguos, cláusulas con el lenguaje legal de la época. Olían a verdad.
—Ustedes esperaban tratar con Vittorio o con Pietro —dijo Ares, al fin, conectando los puntos.
—Hombres que conocían el pacto y temían el escándalo. Esperaban presionarlos, obtener concesiones. —Levantó la mirada, y el frío en sus ojos hizo que hasta Lorenzo se enderezara ligeramente.
—Pero se encuentran conmigo.
—Nos encontramos con el hijo de Aurelio —replicó Lorenzo, recuperando su aplomo.
—El heredero de sus deudas, tanto como de sus activos. El 30% no es una petición. Es un derecho. Y estamos preparados para ir a los tribunales, a la prensa… a donde sea necesario. Una batalla legal así, señor Bianchi, mientras intenta consolidar su liderazgo y lanzar sus… proyectos sociales —dijo, con un desdén apenas velado hacia Day