Cap. 71 Temo no poder llegar al objetivo
El sol había abandonado hacía rato el cielo sobre la ciudad, pintando las ventanas del penthouse de negro. Los papeles del Proyecto Vínculo se extendían sobre la mesa como un campo de batalla después del combate.
Dayana, con el pelo recogido en un moño deshecho y una mancha de tinta en la mejilla, seguía inmersa en cifras y propuestas.
Había enviado a Ginevra a casa horas antes (la italiana había levantado las manos en rendición dramática tras la cuarta hoja de cálculo) y luego a Felicia, quie