Cap. 123 ¿Y qué situación controlas hoy?
La mansión bullía con una energía diferente. No era la tensión de las batallas pasadas, ni la angustia de las amenazas recientes. Era ese nerviosismo peculiar, casi cómico, que solo las cenas familiares importantes pueden generar.
—¡No, ese vestido no! ¡El rojo me hace ver como una... una... no sé, pero no! —Ginevra apareció en la cocina por séptima vez en una hora, envuelta en un vaporoso vestido azul que contrastaba con su pelo de fuego.
Felicia, que estaba ultimando los detalles de un risott