capitulo 107
El palacio de Zarathia estaba sumido en una calma tensa, como el silencio que precede a una tormenta. Verónica, la princesa heredera de Zarathia. Pero Verónica no era una mujer que aceptara desafíos sin responder. Su sed de venganza era insaciable, y estaba decidida a destruir a Yasira, cueste lo que cueste.Esa noche, Verónica había ideado un plan que, según ella, sería el golpe final para deshacerse de Yasira. Si lograba humillarla públicamente, Yasira perdería todo el apoyo que había ganado de