Finalmente, él.
—¿Qué dices? —interroga con asombro:— ¿Dices que fue Rodrigo quién por poco te atropella?
—Sí… él. —respondo en tono firme.
Paola quien se había adelantado para abrir la puerta del apartamento, regresa con cierta suspicacia hacia donde nos encontramos conversando.
—¿Ocurre algo? —cuestiona.
—Vamos al apartamento y te explico, Pao. —Me adelanto a hablar y aclarar su duda, no quiero generar otro inconveniente entre ellos.
Marcelo nos acompaña hasta el apartamento, yo tomo asiento en el