Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl pasado no desaparece solo porque el presente ha cambiado.
No importa cuántos kilómetros ponga entre lo que fui y lo que quiero ser, hay cicatrices que siguen latiendo, que se niegan a cerrarse del todo.
Lo supe la primera noche en la cabaña, cuando desperté con un grito atrapado en la garganta y el cuerpo cubierto de sudor frío.







